Pensando el cine desde nuestros territorios: “Ser nuestra propia voz y caminar la autonomía. Sentir y hacer sentir. Hacer y crear memoria”.

10:54:00

En el marco de la "Minga de saberes y experiencias hacia el cine indígena, Memorias, arte y comunicación de los pueblos”, convocada por el CRIHU, nos juntamos comunicadores y comunicadoras del Huila para reflexionar en torno al "cine indígena, étnico, propio". Contamos también con la participación y el acompañamiento de Pueblos en Camino, Comunicaciones CRIC, Yanama, Ojo al Sancocho, profesores de la Universidad Surcolombiana y de otros invitados que participaron virtualmente. En este espacio de encuentro, intercambio y aprendizajes intentamos nombrar el sentido que debería tener el cine desde nuestros territorios, las temáticas que queremos trabajar y las narrativas que necesitamos tejer desde nuestra memoria para disputar frente a la memoria industrial que nos está domesticando.

Memorias en camino

Al inicio compartimos tres producciones de Pueblos en Camino. Cristina Bautista: Vuelo sangrante de esta tierra; Memoria Nasa: De cómo un soplo de Wejxia (viento) se hizo Kuvx (flauta); Una memoria que tumba estatuas y mentiras. Estas producciones llamaron la atención porque fueron dibujadas y narradas por una niña que cuenta la vida y la muerte de una mujer lideresa que lucha desde su niñez por tener una vida digna; cuenta la memoria de origen de la flauta para el pueblo Nasa; y cuenta un poco de la invasión y resistencia con la llegada de los españoles que hay detrás de la tumbada de las estatuas recientemente.

Es muy importante reconocer en la animación de la tumbada de estatuas esa narrativa distinta que emerge para contrarrestar la narrativa dominante. Mientras todos los medios aseguran que quienes tumbaron las estatuas son vándalos y merecen ir a la cárcel, acá en la voz de una niña nos cuentan lo que pasó hace más de 500 en estos territorios, pero además de explicar contextualiza los motivos para tumbar a Sebastián de Belálcazar y reivindica una memoria milenaria que no han podido borrar.

Experiencias y desafíos

Conversamos con invitados e invitadas de amplia trayectoria cinematográfica. Esto nos permitió reconocer asuntos comunes, diversas narrativas, múltiples intereses y variedad de temáticas útiles para repensar el cine y los asuntos que quisieran abordar: “el cine es un instrumento que nos sirve para expresar sentires desde los territorios. El cine nos sirve para mostrar la realidad, para denunciar, para visibilizar lo que queremos. El cine debe permitirnos sentir y hacer sentir; crear y hacer memoria; aprender y desaprender”. Para caminar la comunicación indígena y hacer un uso apropiado del cine, debemos entender que la industria  siempre nos va a imponer agendas condicionándonos al dinero. Por ello, necesitamos afirmar nuestra ética comunitaria para anteponer la realidad territorial frente a ofertas que terminan folclorizando, romantizando y negando nuestro contexto y nuestra lucha.

En el intercambio fluyeron también algunas recomendaciones para cuando vamos a hacer cine: realizar desde y con la comunidad, ser respetuosos con nuestras comunidades, devolverles los productos realizados a nuestros protagonistas. Producir para transformar y no para acumular, tejiendo relaciones recíprocas, buscando beneficios para la comunidad. Debemos hacer consultas previas a quienes corresponda en la comunidad para cada acción territorial. No manipular la información, decidir con la gente lo que necesitamos mostrar y lo que debemos guardar para no exponer a nuestra gente.

Nuestras narrativas y protagonistas

Nuestros contenidos deben estar contextualizados y deben servir para descolonizarnos y retomar nuestro origen, fortalecer nuestra espiritualidad, nuestra tulpa, nuestra lengua materna, nuestro arte, nuestra autonomía territorial, nuestras semillas nativas, la defensa del territorio, la educación propia, la comunicación propia, la cultura propia, la desmilitarización del territorio. Nuestro cine debe abordar el conflicto armado, los cultivos de uso ilícito, la desarmonía étnica, la corrupción, la drogadicción, el turismo, la minería, el alcoholismo, las violencias contra las mujeres, lo político organizativo, las cotidianidades, las denuncias. Para llegar a las comunidades y reflexionar sobre todas estas temáticas debemos usar todas las formas que se puedan: “Si tenemos que usar drama, ficción, acción, pues lo hacemos”.

Como comunicadores debemos “realizar con el sentimiento indígena”. Convertir el medio en una herramienta para defender nuestros territorios. Promover intercambio de saberes entre pueblos, enfocarnos también en los procesos de liberación de la Madre Tierra. Recolectar material cinematográfico para que llegue al territorio e impacte a todas las generaciones. Contar historias desde las artes comunitarias, sembrar, tejer, hacer cine desde la tulpa. Nuestro trabajo debe estar enfocado y darle amplia participación a la juventud y a la niñez. Para esto, debemos acudir a todos los saberes, sin dejar de lado a mayores y mayoras, a médicos tradicionales, a la guardia indígena.

Reiteramos la necesidad en darle más protagonismo, oportunidades y espacios de participación a la niñez y a la juventud, para que los actores armados no se los sigan robando, para que reconozcan y valoren más nuestras culturas y nuestros territorios. “Mostrar desde cotidianidad como se ha perdido el nasa yuwe y como las religiones nos ha apartado de nuestra tulpa, nuestra cultura y nuestra lengua materna”. Y lo más importante: si tenemos una idea, una historia, una palabra clara para caminar será más fácil narrarla desde cualquier medio con las herramientas técnicas que tengamos.

Sueños colectivos

Hacer una Minga de Pensamiento con las comunidades y proponer un diálogo entre la comunidad. No perder la malicia indígena. Para ello, proponemos que cada estudiante cree un video foro en cada territorio para reunir a la comunidad y reflexionar en colectivo sobre las problemáticas y las luchas. Participar en las asambleas para motivar desde lo que estamos haciendo, desde lo que necesitamos hacer y desde la Escuela de Comunicación para ir más allá de los encuentros, porque defender el territorio es una responsabilidad cotidiana y de largo aliento. Tejer una lectura de contexto en cada encuentro que nos facilite entender mejor nuestra realidad, lo que nos está pasando y proyectarnos acciones desde nuestra comunicación.

“Me comprometo a seguir participando en los espacios de formación con la gente que tiene más experiencia. A promover comidas típicas, trueque y buscar opiniones de la comunidad para saber que piensan del cine indígena. Si el indio no tiene tierra, ¿Cómo va a tener autonomía?. Sin territorio no hay vida. Personal tenemos, ganas tenemos, entonces ¿por qué no empezamos?. No podemos esperar que papá Duque nos de plata. A veces la gente con más plata hace menos y uno sin nada puede hacer mejores cosas”.

Un grupo de trabajo se concentró en soñar cómo sería su tejido de cine indígena (Tedecine). Entonces propusieron algunas acciones para rescatar la memoria y el arte en la comunicación retomando todo lo planteado en la discusión colectiva y haciendo énfasis en el asunto transversal de todo el encuentro: DEFENSA DE LOS TERRITORIO. Sumando la necesidad de analizar producciones para reconocer los impactos del cine, las reflexiones y los mensajes que nos traen. Investigar desde los temas planteados, socialización con las comunidades, discusión de los contenidos y exposición de los productos finales para lograr respeto y reciprocidad con los territorios. Promover un lenguaje claro y en contexto de cada pueblo indígena, desde las vivencias propias para proteger la madre tierra.

Preguntas para seguir tejiendo. Retos claves para todas y todos: ¿Cómo hacer estos espacios más dinámicos dada la limitación en un hotel y la cantidad de experiencias que tenemos por conocer para intercambiar?; ¿Cómo entender que nuestros comportamientos también son políticos y debemos discutirlos para armonizar nuestras relaciones?; ¿Cómo hacer para empezar a reconocer que si no usamos estratégicamente las tecnologías (esta vez el celular), éstas nos usan y nos ocupan?...

Nota: en este texto intenté poner en común algunos asuntos discutidos y retomé la palabra de todas y todos. Siempre quedará algo pendiente. Yo sólo intenté facilitarles la palabra en el encuentro y acá redactar lo básico para que sigamos reflexionando en colectivo.


Por: Vilma Almendra-Pueblos en camino  

Fotografías de Organización Indígena Yanama, gracias a Nat Nat Ipuana Iguarán por las capturas.


Etiquetas:

Publicar un comentario

[blogger][facebook]

Author Name

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con la tecnología de Blogger.